Ciencia y tecnología

Los investigadores descubren una extraña «gravedad negativa»

Según un nuevo estudio de la Universidad de Columbia en los Estados Unidos, el sonido tiene una masa negativa y las cosas a su alrededor están subiendo y bajando, pero muy lentamente. El descubrimiento cambia lo que los científicos e investigadores han entendido durante mucho tiempo acerca de las ondas sonoras, como las ondas sin masa que eran capaces de pasar a través de la materia, impulsando las moléculas, pero en un equilibrio ascendente con un movimiento descendente igual y opuesto.

Este modelo a menudo explica el comportamiento del sonido, pero no puede seguirse en todas las circunstancias, según los autores del estudio. Cuando el sonido se mueve a través del aire, las moléculas que lo rodean vibran. Sin embargo, este movimiento no puede ser descrito por el movimiento de las moléculas mismas.

Antigravedad

Así como las ondas de luz se describen como fotones, los fonones se utilizan para describir las ondas sonoras que resultan de las interacciones de las moléculas. Los fonones tienen una masa negativa muy pequeña y de acuerdo con el estudiante de física de la Universidad de Columbia Rafael Krichevsky, pueden viajar ligeramente hacia arriba.

En un campo gravitacional, los fonones se aceleran lentamente en la dirección opuesta, de la que se espera, por ejemplo, que caiga un ladrillo», dijo Krichevsky.

La densidad

Para entender esto mejor, imagina que la gravedad está ejerciendo su fuerza sobre un fluido al empujarlo hacia abajo. Las partículas de este fluido comprimirán las partículas que están debajo, causando una mayor densidad justo debajo de él. No es nada nuevo para los físicos que el sonido se mueve más rápido en un medio más denso.

Esto indica que la velocidad del sonido por encima de un fonón es más lenta que la velocidad del sonido a través de las partículas que se encuentran en áreas más densas por debajo. De esta manera, el fonón se «desvía» hacia arriba. Este efecto se produce con ondas sonoras a pequeña y gran escala. Incluyendo el sonido que sale de nuestra boca cuando hablamos.

Hasta la fecha, todos los descubrimientos realizados por el estudio son sólo teóricos. El equipo actualmente disponible no pudo medir con precisión el efecto antigravitacional propuesto por los investigadores. Sin embargo, en el futuro, esto puede cambiar y podemos ser capaces de detectar la curvatura de la trayectoria tomada por un fonón.

Entonces, chicos, ¿qué les pareció la historia? Deja tu opinión en los comentarios y no olvides compartirla con tus amigos.

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