Curiosidades

La triste historia de las Radium Girls, mujeres que se enfrentaron al envenenamiento por radiación….

Hoy sabemos que los cigarrillos son malos para la salud y que los resfriados comunes se pueden curar con simples medicamentos, pero en el pasado no existía este conocimiento y para que las prácticas que hoy consideramos peligrosas, fueran prohibidas o conocidas como dañinas, era necesario que alguien hubiera tomado una postura y la descubriera primero.

En la década de 1920, varias mujeres consiguieron trabajo y una de ellas era la pintura, que era un trabajo lucrativo, artístico y glamoroso. En él, las chicas trabajaban con un elemento recién descubierto, la radio.

Utilizaron la pintura luminosa de la radio para hacer los números de los relojes para que brillaran en la oscuridad. Y para que el trabajo fuera muy preciso, se les instruyó que sostuvieran el pincel firmemente.

Se sabía que la radio era peligrosa, tanto es así que otros empleados que trabajaban con el elemento usaban delantales de plomo. Pero la compañía insistió en que las pequeñas cantidades eran beneficiosas para la salud, y toda la industria se construyó en torno a esta afirmación.

Puede parecer una abstracción, pero los minoristas de Inglaterra y Estados Unidos han vendido varios productos como mantequilla y leche mezclada con radio para mejorar el bienestar de sus clientes. Y los fabricantes financiaron la investigación para apoyar que el elemento era bueno para la salud, a pesar de que los estudios independientes demostraron lo contrario.

Y para las chicas que pintaban, decían que era seguro y que las haría aún más bellas. Luego las mujeres tomaron los pinceles y se los llevaron a la boca repetidamente.

Historial

Cuatro años después de la Primera Guerra Mundial, Mollie Maggia, de 24 años, ex trabajadora de una fábrica, murió y su hermana dijo que la muerte de la mujer fue dolorosa y terrible. Ella fue la primera obrera en morir y luego varias mujeres la siguieron. Katherine Schaub comenzó a ver cómo se le caían los dientes de la boca, como si se los estuvieran comiendo las polillas. Y otras mujeres comenzaron a sufrir fracturas espontáneas.

Y como en ese momento la radio no fue declarada culpable, los médicos se quedaron perplejos. En 1925, el médico Harrison Martland demostró la conexión entre el trabajo de las mujeres y sus enfermedades después de descubrir que la radio se depositaba en los huesos de las mujeres.

Con este descubrimiento, Grace Fryer, una pintora comprometida con la causa, quiso encontrar un abogado que aceptara el caso y probara la conexión. En 1928, las Hermanas Albina y Quinta, de Grace, Katherine y Mollie, se enfrentaron a la compañía que las envenenó en la corte.

El caso de las mujeres ha tenido repercusiones importantes y ha conducido a mejoras en las leyes de seguridad de los trabajadores en todo el país, porque la gente finalmente se dio cuenta del peligro. Pero aún así, algunos empleadores aseguraron que el elemento no se vería afectado por el uso de un tipo diferente de radio.

Y en esta lucha por la justicia, los pintores se enfrentaron a varios oponentes poderosos que les traicionaron y les mintieron. Pero aún así, la determinación y la voluntad de defender los derechos de los trabajadores lograron varios cambios que comenzaron a proteger a la clase. Hoy en día, gracias a todo esto, la radio ha sido cada vez más investigada y evitada.

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