Curiosidades

7 faraones más icónicos del Antiguo Egipto

Todos sabemos que la historia del antiguo Egipto está llena de faraones inusuales. Una de las civilizaciones más fascinantes del mundo, que duró más de 3.000 años, tenía aproximadamente 170 faraones. El papel de estos faraones era tanto político como religioso.

Generalmente, los faraones eran considerados seres que intermediaban la relación de las personas con los dioses. Estos símbolos del gobierno eran considerados las deidades principales de esa cultura. Eran tan importantes que, después de su muerte, los faraones se convirtieron en dioses en la otra vida.

Aun con toda la reverencia espiritual con la que estaban relacionados, los faraones también eran responsables de los asuntos prácticos de una sociedad, ya que ellos eran los líderes de ese pueblo. Cada faraón dejó un legado único. Algunos eran innovadores arquitectónicos o gobernantes militares, mientras que otros eran diplomáticos.

Cada una de las familias que gobernaron Egipto fueron llamadas la dinastía, en las 31 dinastías diferentes. Echa un vistazo a algunos de los faraones más famosos e importantes del antiguo Egipto.

1 – Khufu (reinado de 2589 a 2566 a.C.)

En la cuarta dinastía que gobernó Egipto, Khufu fue el segundo faraón. No se sabe con seguridad, pero se cree que fue el sucesor de su padre, el faraón Sneferu. Esta incertidumbre se debe al hecho de que, en el antiguo Egipto, el trono no se transmitía automáticamente al hijo mayor.

Khufu se hizo famoso por encargar la construcción de la Gran Pirámide de Giza, una de las más conocidas del mundo por estar en la famosa lista de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. También llamada la Gran Pirámide de Khufu, que es la más antigua y más grande de las tres pirámides principales de la Necrópolis de Giza.

La construcción duró entre diez y veinte años para ser terminada. Cuando se terminó, la pirámide se convirtió en la estructura más alta hecha por el hombre durante aproximadamente 400 años. Fue construido especialmente para ser la tumba de Khufu, sus dos esposas y sus familias.

2 – Amenhotep I (reinado de 1525 a 1504 a.C.)

Amenhotep I fue el segundo faraón de la 18ª dinastía. Se destacó por ser un fuerte gobernador militar que siguió los principios del gobierno de su padre. Continuó y mantuvo sus logros al mantener el control de Nubia y el Delta del Nilo.

Con la ayuda de su madre, Amenhotep I mantuvo la prosperidad de sus ciudades, lo que hizo que fuera admirado durante generaciones. Los obreros lo adoraban por lo que había logrado para su comunidad, y esto le permitía vivir una vida cómoda mientras servía a Egipto y a los dioses.

3 – Hatshepsut (reinado de 1498 a 1483 a.C.)

Otro representante de la 18ª dinastía, Hatshepsut, era una faraona. Mientras que la mayoría de las otras culturas sólo tenían líderes masculinos, el antiguo Egipto prosperó bajo el dominio femenino. Ella fue la segunda mujer en ser faraona y asumió el liderazgo del gobierno después de la muerte de su esposo, Tutmose II.

Es famosa gracias al éxito de su reinado, y también porque estaba en el rango más alto de cualquier mujer egipcia de su tiempo. Para algunos historiadores, Hatshepsut es conocida como la primera gran mujer de la historia.

4 – Tutmose III (reinado de 1479 a 1425 a.C.)

Tutmose III era el hijastro del faraón Hatshepsut. Eventualmente gobernó el antiguo Egipto con su madrastra mientras estaba al mando del ejército. Se convirtió en una figura llamativa de la civilización antigua debido a sus habilidades de liderazgo y mando. Siendo un gran guerrero, terminó convirtiéndose en un ejemplo para todos sus súbditos al no tener una posición superior en el campo de batalla.

5 – Tutankamón (reinado de 1334 a 1325 a.C.)

Tutankamón, también conocido como Rey Tut, fue el faraón más joven de todos los tiempos. Tomó el trono cuando sólo tenía nueve años, y también tuvo uno de los reinados más cortos, ya que murió a la edad de dieciocho años.

Aun siendo un hombre joven y de corta estatura, hizo historia en el antiguo Egipto. Tomó el relevo de su padre, el Rey Akenatón. Cuando Tutankamón llegó al poder, decidió restaurar los antiguos templos y monumentos que habían sido destruidos. Si el rey Tut no hubiera reconstruido estas estructuras, hoy en día mucha de la evidencia de la antigua fe egipcia ya no existiría.

6 – Cleopatra VII (reinado del 51 al 30 a.C.)

Cleopatra VII, conocida en la historia sólo como Cleopatra, fue el último faraón del antiguo Egipto. En el año 51 a.C., ella asumió el trono junto con su hermano de diez años, con quien estaba casada. En el momento de su reinado, Egipto estaba experimentando grandes dificultades financieras y divisiones causadas por la guerra civil. Cleopatra logró superar la crisis y volver a unir a la nación, trayendo prosperidad durante algún tiempo.

En el año 48 a.C., su hermano se unió a sus consejeros para expulsar a Cleopatra a Siria. Estaba decidida a recuperar su trono, y para ello construyó un ejército. Como parte de su plan para recuperar su posición, hizo una alianza con Julio César, el emperador romano. Y gracias a esta alianza, logró alcanzar su objetivo. Como resultado de esta unión, terminó teniendo un hijo con el emperador, llamado Cesarión.

7 – Jerjes I (reinado de 486 a 465 a.C.)

Un descendiente de la 27 ª dinastía, Jerjes reinó durante un período en que Egipto era parte del Imperio Persa. Los reyes aceménidas persas fueron reconocidos como faraones, al igual que Jerjes. El faraón era conocido por su fama, no por su popularidad. En la historia, a menudo es retratado como un tirano, y debido a que es un rey persa, su falta de respeto por las tradiciones locales no era bien considerada por los egipcios.

Y tú, ¿qué te pareció la historia de estos faraones? Díganoslo en los comentarios.

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