Ciencia y tecnología

7 evidencia de que usted no controla sus propias decisiones

No sería nada nuevo decir que estamos constantemente expuestos a los más variados tipos de información. Cuando sales a la calle es muy posible que pronto te encuentres con una valla publicitaria, o anuncios de todo tipo. Aunque parezcan inofensivos, están ahí con el único propósito de influir en nuestras decisiones. Por mucho que nuestros pensamientos parezcan ser realmente nuestros, pueden haber sido plantados en nuestra imaginación.

La verdad es que todas estas influencias externas tienen el poder de dar forma a lo que pensamos. Por supuesto que no estamos hablando de forma generalizada, pero ¿conoces ese momento en el que te encuentras cantando la música de algún anuncio que viste en la televisión? Así es, de eso es de lo que estamos hablando. Pero también hay muchas otras cosas que pueden influir en nuestras decisiones. Pensando en ello, hemos separado abajo 7 pruebas de que no tenemos control sobre él. Compruébalo!

1 – Tu feed de noticias puede cambiar tu estado de ánimo

No es nada nuevo que Facebook sea una red social que a veces puede tener el poder de rebelarse contra nosotros. Algunas publicaciones parecen tener sólo este propósito, ¿no? Bueno, para probarlo, una encuesta realizada en 2012 probó a 700.000 usuarios de redes sociales. La alimentación de estas personas comenzó a ser manipulada para que las noticias publicadas allí pudieran ser positivas o negativas. Los investigadores tenían la intención de probar si esto influenciaba las actualizaciones de estado de las personas monitoreadas.

Realmente funcionó. La situación de las personas mostraba un cambio de humor que acompañaba al tipo de información a la que estaban expuestas. El término utilizado para definir este hallazgo fue «contagio emocional». El estudio demostró algo que realmente asusta. Nadie necesita estar cerca de una persona malhumorada para absorber su negatividad. Basta con mirar a la pantalla de un ordenador y sus decisiones pueden ser influenciadas.

2 – Mensajes subliminales

Estoy seguro de que sabes de qué va todo esto. Hay mensajes subliminales en varias producciones audiovisuales, por ejemplo. La primera persona en utilizar este tipo de contenido fue James Vicary. Mientras la gente veía una película en el teatro, él parpadeaba la frase «bebe Coca-Cola» en la pantalla. Más tarde, informó que las ventas del producto en realidad aumentaron. Aunque se ha comprobado que las ventas no han aumentado tanto como el hombre nos dijo, el mensaje subliminal realmente funciona.

Sin embargo, hay algunos factores que deben estar presentes para que esto funcione. Por ejemplo, usted necesita tener una buena recompensa para aquellos que se rinden al mensaje. Los pensamientos necesitan ser plantados antes de que el mensaje sea verdaderamente expuesto…. Esto puede influir en las decisiones.

3 – El tamaño del plato cambia cuánto comemos

Llamado ilusión de Delboeuf , este fenómeno ha sido documentado desde el año 1865. Es algo bastante simple que puede demostrar cuán influyentes son nuestras decisiones. Trate de tomar una porción de comida y ponerla en un plato más grande, y otra porción exactamente igual en un plato más pequeño. Obviamente, el plato más pequeño parecerá tener más comida. Un estudio ofreció platos voluntarios de diferentes tamaños.

El resultado fue que los que tenían los platos más grandes habían puesto alrededor de un 13% más de comida que el resto de la gente. Bueno, por eso cuando alguien va a empezar una dieta, también es aconsejable vigilar el tamaño del plato.

4 – Los colores pueden cambiar todo

No es de extrañar que el estudio de los colores exista y sea muy explotado por la publicidad, por ejemplo. Cada color puede tener un «poder» diferente dependiendo de la forma en que se articula. Los colores cálidos pueden causar una sensación de mayor agonía, mientras que los colores fríos dan esa sensación de paz y tranquilidad. En consecuencia, las decisiones de las personas también cambian en consecuencia.

Incluso las luces pueden influir según su color. En el año 2000, una ciudad de Escocia cambió las luces de sus calles al azul, que tradicionalmente se pensaba que era de un color para instigar a la calma. En poco tiempo, el crimen en toda la ciudad cayó dramáticamente. Japón hizo lo mismo y también tuvo buenos resultados. ¿Funcionaría aquí? Bueno, es dudoso.

5 – La música de fondo puede afectar nuestras decisiones de compra

¿Sabes cuando vas a una tienda y ella toca esas canciones de fondo? Pensamos que es sólo para hacer el ambiente más agradable, lo que no sería mentira, pero tiene un propósito aún mayor detrás de ello. Los estudios han demostrado que estas canciones pueden cambiar el comportamiento, por lo que sus decisiones en el momento de la compra. Parte de este efecto viene de tu percepción del tiempo.

La música con ritmos y un ritmo más rápido te hace perder un poco de tiempo, pensando que has pasado menos tiempo dentro de esa tienda. El estudio también mostró que a medida que escuchamos música de fondo, nos volvemos más frágiles al tono de un vendedor.

6 – La publicidad realmente tiene el poder de influir

Puede parecer redundante mencionarlo, sobre todo porque uno de los papeles fundamentales de la publicidad es en efecto ese, pero todavía hay quienes lo dudan. Pero afrontémoslo, si no funcionara, las grandes empresas no invertirían una fortuna en publicidad. Los estudios realizados por Harvard Business Review han llegado a la conclusión de que una persona puede ver influenciadas sus decisiones incluso cuando ignora un tema determinado.

La publicidad siempre tiene sus propósitos, incluyendo atraer a aquellos que la ignoran. Nos guste o no, nuestro cerebro reacciona a los impulsos entrantes. Es capaz de reconocerlo incluso si previamente lo ha ignorado.

7 – Contar algo en forma de historia es más efectivo

¿Recuerdas lo difícil que fue memorizar esas fórmulas matemáticas? Luego viene tu profesor y hace un poco de música para ayudarte a recordar. ¿No sería más fácil? O imagina que tu jefe te está contando una historia, en primera persona, sobre cómo hizo su primera venta exitosa. Es más probable que recuerdes los detalles de la historia contada de esa manera que si la hubieras leído en forma de lista con los «pasos para una venta efectiva».

Eso es porque la narración tiene un poder inmenso. Una buena historia es capaz de activar varias regiones del cerebro, que no se activan cuando lees algo que no es interesante, por ejemplo. Esto nos hace menos críticos con la información recibida. Nosotros involuntariamente «suspendemos el escepticismo» porque esa persona nos está contando su experiencia. Si es una buena historia, tiene el poder de conquistar, instigar e influir.

Entonces, chicos, ¿qué opinan? ¿Sabías que nuestras decisiones pueden ser influenciadas de esa manera? Comparte tus ideas con nosotros para los comentarios!

Add Comment

Click here to post a comment