Curiosidades

7 cosas comunes que a menudo mataban a nuestros antepasados

Muchas cosas surgieron de las mentes inquietas de la gente en el siglo XIX y principios del XX. Inspirados por la Revolución Industrial y los descubrimientos científicos, la gente quería dejar su huella en el mundo, mejorando la vida cotidiana de quienes los rodeaban. Lo que muchas veces significa poner un producto para el uso de la gente sin necesidad de probarlo.

El entusiasmo de estas personas y el desprecio total por las cuestiones de salud y seguridad ponen a nuestros antepasados en situaciones peligrosas que podrían terminar en verdaderos desastres. Con eso en mente, hoy hemos enumerado para ustedes algunas de las cosas comunes que terminaron siendo muchas víctimas. Compruébalo!

1 – Ir al baño

Ir al baño no debería ser peligroso. Sin embargo, los victorianos se enfrentaron a varios peligros a la hora de hacer sus necesidades. Los calentadores de agua eran de gas y a menudo explotaban debido a las lámparas y velas que usaban para encender el lugar. En 1858, Londres era insoportablemente apestosa debido al calor y a los olores de las alcantarillas.

Los inodoros enviaban el flujo directamente a las alcantarillas de la ciudad y los olores subían directamente a través de las tuberías. Allí se arrojaban todo tipo de basura, y la descomposición de estos residuos producía gases como el metano y compuestos químicos como el dióxido de carbono. El metano, por ejemplo, cuando se combina con la llama de una vela, puede causar explosiones.

2 – Comer

Muchos alimentos en la Inglaterra victoriana fueron producidos con ingredientes contaminados. Según un informe de 1877, aproximadamente el 10% de la mantequilla, el 8% de los panes y el 50% de la ginebra habían añadido cobre a su composición. El plomo rojo se utilizó para dar al queso un color más «saludable». La estricnina se añadía a la cerveza, el plomo a la mostaza y el mercurio a los chocolates.

El pan era un gran enemigo, ya que para muchos era el único alimento. Muchos añadieron alumbre porque hacía crecer el pan. Sin embargo, este compuesto causó que las personas desarrollaran anemia, raquitismo y otras enfermedades debido a la incapacidad de absorber los nutrientes de los alimentos.

3 – En las escaleras

En el pasado, había pocas regulaciones sobre cómo construir casas. Las escaleras, por ejemplo, eran a menudo muy estrechas, con curvas pronunciadas, lo que dificultaba la movilidad de las personas. Los peldaños de una misma escalera pueden ser diferentes en altura y anchura, lo que podría haber causado accidentes de diferentes maneras. Sin mencionar la falta de pasamanos en muchos de ellos.

4 – Grupo de juego

Al principio, el snooker y el billar se consideraban juegos sólo para gente de clase alta. Las bolas estaban hechas de marfil y eran muy caras. Con la invención del celuloide y la sustitución del marfil por material nuevo, los juegos se hicieron más populares.

Sin embargo, el celuloide era muy volátil e inflamable. Una bola de billar golpeando a la otra era suficiente para causar una explosión. Según algunos informes, el sonido de la explosión se parecía al de un disparo de un arma de fuego.

5 – Limpieza de canalones

En el pasado, el asbesto, un material barato y no inflamable, se usaba en varias cosas, como aislamiento, pisos, calentadores. Especialmente en las alcantarillas. El material se había utilizado incluso en juguetes para niños. El uso del asbesto parecía un gran descubrimiento, hasta que se descubrió que podía causar enfermedades respiratorias graves e incluso cáncer.

6 – Tomar té

Uno de los inventos del inglés Albert E. Richardson fue la máquina de té automática. Combinó un despertador con una tetera sobre un calentador de bebidas. Sonó una alarma cuando la tetera hirvió y el mecanismo dejó caer el agua en la taza.

Sin embargo, la máquina puede presentar varios problemas y fallos de funcionamiento, como la activación de la alarma en el momento inoportuno o mientras el calentador estaba encendido, causando accidentes mortales.

7 – Poner la mesa de la cena

Henry Cooper, en 1902, inventó un mantel con un circuito eléctrico incorporado. Así, la gente no tendría el trabajo de tener que poner el mantel y luego una lámpara sobre él. La tela tenía dos capas de tela y el circuito eléctrico estaba entre ellas. Había seis salidas disponibles en la toalla.

Mientras todo iba bien, la idea de la toalla eléctrica era brillante. El punto es que ninguno de sus invitados pudo derramar líquido sobre él. En este caso, todos podemos imaginar el desorden y los peligros potenciales que un accidente de este tipo podría generar.

Entonces, chicos, ¿qué les pareció la historia? Deja tu opinión en los comentarios y no olvides compartirla con tus amigos.

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