Curiosidades

7 artefactos bíblicos que probablemente nunca serán encontrados

La Biblia, y todas las historias que en ella se cuentan, incluso después de tanto tiempo, siguen fascinando a los estudiosos y a la gente en general. Los escritos bíblicos han servido para guiar a investigadores y científicos en su búsqueda de artefactos y reliquias. Se han iniciado numerosas excavaciones en lugares como Israel, Palestina, Jordania, Egipto, entre otros países de Oriente Medio.

Muchos arqueólogos ven algunas partes de la sagrada escritura como un registro histórico muy poco fiable debido a la imposibilidad de verificar su veracidad. Hoy, les hemos traído algunos de los artefactos citados en la Biblia que el hombre probablemente nunca volverá a ver. Compruébalo!

1 – Arca de la Alianza

Según la Biblia hebrea, Dios ordenó a Moisés que pidiera a los israelitas que construyeran el arca del pacto. Las tablas con las inscripciones con los Diez Mandamientos se guardaban en ella. El objeto estaba hecho de madera de acacia y estaba cubierto de oro.

Se celebró en un templo de Jerusalén hasta el año 587 a.C., cuando los babilonios conquistaron la ciudad y destruyeron gran parte de ella. Incluyendo ese templo. No se sabe exactamente qué le pasó al arca después de eso.

2 – El Arca de Noé

Según la Biblia, Dios le pidió a Noé que construyera un arca hecha de madera de ciprés que pudiera alojarlo a él y a su familia y a sus semejantes de todas las criaturas vivientes del mundo. El mundo entero se inundaría y así, después del diluvio, con los animales y la familia de Noé, el mundo podría ser repoblado.

Aún así, según los relatos bíblicos, después del diluvio, el arca encalló en las montañas de Ararat. Este lugar está en el este de Turquía, donde las fronteras de Turquía, Armenia e Irán cruzan. Sin embargo, no está claro si éstas son de hecho las montañas mencionadas en la Biblia.

Los exploradores han estado buscando el Arca de Noé durante siglos, pero sin éxito. Algunos estudiosos creen que la historia es totalmente mística y que el arca nunca ha existido.

3 – Santo Grial

El Santo Grial, también conocido como el Santo Grial, es una copa que Jesús supuestamente usó durante la Cena. No se sabe lo que sucedió con este objeto después de este encuentro de Jesús con sus apóstoles. Los eruditos consideran que muchas de las leyendas que rodean la copa son ficción y algunos incluso creen que la Cena del Señor existió. Por lo tanto, incluso si el Santo Grial existe, es muy poco probable que sea encontrado.

4 – Un pedazo de la verdadera Cruz

Las reliquias de la vida de Jesús, especialmente las piezas de la cruz, fueron muy populares durante la Edad Media. De hecho, estas piezas siguen siendo muy populares incluso hoy en día. Muchas de estas cosas se venden en Internet a precios altos.

Es muy improbable que alguien haya encontrado un trozo real de la cruz. Incluso no se ha encontrado nada que los eruditos estén de acuerdo en que sea auténtico. Además, al ser de madera, es muy probable que se descompusiera hace mucho tiempo.

5 – Tesoros de rollos de cobre

El manuscrito de cobre, también llamado los manuscritos del Mar Muerto, fue encontrado en una cueva cerca de Qumrán en Cisjordania. En el pergamino se muestran algunos escondites que supuestamente contienen una gran cantidad de tesoros. Los objetos de oro y plata, que algunos estudiosos estiman que pesan aproximadamente 65 toneladas de plata y 26 toneladas de oro en total.

Las descripciones de la ubicación de estas cachés son enigmáticas y muy difíciles de entender. Sin embargo, muchos investigadores debaten si estos tesoros existían realmente. En cualquier caso, es poco probable que se encuentren.

6 – Fuente Q

La fuente Q sería un texto que se habría usado para escribir el Evangelio de Mateo y el Evangelio de Lucas. Los arqueólogos nunca encontraron pistas sobre esta fuente Q. Esto los llevó a creer que esta fuente era en realidad una tradición oral y que nunca fue escrita ni siquiera existió.

7 – El sudario de Jesús

Según la historia bíblica, un hombre llamado José de Arimatea enterró a Jesús después de su crucifixión. Durante mucho tiempo, la gente ha estado tratando de encontrar una mortaja funeraria. Con el tiempo, han surgido una serie de piezas falsas. El más famoso de ellos es el Sudario de Turín, que apareció en la Edad Media.

No sabemos qué le pasó al sudario real de Jesús. Pero no importa lo que haya pasado, es poco probable que se encuentre la verdadera mortaja que envolvió el cuerpo de Cristo.

Entonces, chicos, ¿qué les pareció la historia? Deja tu opinión en los comentarios y no olvides compartirla con tus amigos.

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