Cuál es el idioma de Alemania – Origen

En este interesante artículo vamos a ver cuál es el idioma de Alemania y cuál es su origen, repasando los puntos más importantes de la historia de la lengua.

El alemán (en alemán, Deutsch) es una lengua germánica del grupo occidental. Es la lengua más hablada nativamente dentro de la Unión Europea, y la novena más hablada del mundo.

Origen del idioma de Alemania

Hasta bien entrado el siglo XX, en todo el ámbito alemán y holandés se ha hablado una multitud de dialectos germanos relacionados entre sí, formando lo que se llama un continuo lingüístico. Este continuo se divide en dos grandes áreas dialectales: el bajo alemán, al norte, y el alto alemán, al sur, separadas por la llamada línea de Benrath, que marca el límite septentrional del fenómeno de la segunda mutación consonántica. La lengua estándar alemana está basada en el alto alemán. Los dialectos se siguen hablando hoy en día, aunque en algunas zonas están casi extintos, mientras que en otros, como en Suiza, aún conservan mucha vitalidad.

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El alemán actual es una especie de invención culta destinada a ser la lengua escrita y normalizada de los múltiples dialectos. Siempre se ha tomado la traducción de la Biblia hecha por Lutero, basada en el dialecto alto sajón, como una pieza clave en la normativización del alemán. Esta normativización se afianzó a finales del siglo XVIII con las obras de los que se consideran como clásicos alemanes (Goethe, Friedrich von Schiller, Lessing, etc.) y fue consolidada con la creación del Imperio Alemán en 1871. Esta unión política hizo posible la adopción de una normativa unificada, que con el cambio de siglo fue aceptada también por Austria y Suiza con muy pocas variaciones.

Este modelo estándar está basado en la lengua utilizada a finales del siglo XVIII en la cancillería de Sajonia, siendo luego muy influido por el modelo de la cancillería de Viena. En cuanto a la pronunciación, el modelo adoptado fue el del norte, ya que Prusia ascendió meteóricamente a partir de los siglos XVII y XVIII hasta una posición que la convirtió en potencia hegemónica para buena parte del territorio germanófono.

A partir del siglo XVI, el norte de Alemania comenzó a vivir un proceso de sustitución lingüística, que hoy en día aún no ha concluido del todo, por medio del cual el sassesch o sea, el bajo-alemán, fue gradualmente sustituido por el alemán en un proceso sociolingüístico que fue -y va- de arriba hacia abajo. Los hablantes de sassesch que querían avanzar socialmente aprendían el alemán como una lengua extranjera, y una de las consecuencias que este hecho tuvo es que ceñir la pronunciación que daban al alemán a su ortografía; por lo que el lema ideal era para ellos pronuncia así como escribes. Así pues, podemos decir que el alemán estándar actual está basado en el modelo de la cancillería del antiguo Reino de Sajonia (que más o menos corresponde al actual estado federado de Sajonia) después de haber sido muy influido por el modelo de la cancillería imperial situada en Viena y haber sufrido importantes modificaciones lexicales, sintácticas y morfológicas como fruto de los debates teóricos llevados a cabo en el seno de las Sprachgesellschaften o Sociedades de la Lengua a partir de la Paz de Westfalia. Consecuencia de la posición cada vez más hegemónica de Prusia a partir de la guerra de los treinta años, pero y sobre todo, consecuencia de su posición hegemónicamente única a partir de la fundación del Reich alemán en 1871, es la adopción de la pronunciación del alemán por parte de los habitantes del norte de Alemania como modelo ortoèpic. La abolición del estado de Prusia tras la II Guerra Mundial no afectó paso el modelo ortoèpic que, hasta el día de hoy, sigue siendo el modelo dado por la pronunciación del norte.

Aunque se escribía, el alemán estándar no se empezó a hablar de manera habitual hasta el siglo XIX, cuando se introdujo obligatoriamente en las escuelas. Hay que dejar claro, sin embargo, que este estándar era sólo un estándar escrito, no hablado: cada reino le daba la pronunciación subyacente de su dialecto o idioma. En 1898, una comisión de expertos redactó la “Deutsche Bühnenaussprache” (pronunciación alemana para el teatro). Como el nombre indica, no pretendía ser más que una pronunciación que permitiera a los actores poder representar las obras teatrales sin tener que adaptar la pronunciación a la pronunciación de la ciudad donde las representarían. A falta de otra propuesta, esta pronunciación fue adoptada por los locutores de radio después de su implantación, lo que ayudó a dar a conocer y a afianzarse en el seno de la sociedad alemana.

Cuando se inventó el cine hablado, éste también recurrió y, finalmente, cuando, a finales de la II Guerra Mundial, millones de desplazados fueron reasentados en territorio alemán, esta misma pronunciación, aunque con alguna modificación, se convirtió realmente en la pronunciación ortoèpica del estándar alemán. Sin exagerar podemos decir, pues, que la historia del alemán actual comienza, realmente, a partir de 1945.

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